SÁBADO, ABRIL 10, 2010
La joda del finde ( I ): Entre mareros de GANA y la 18
Me visitó una mi mojarrita en estas vacaciones de Semana Santa, el pariente venía con una “tanatada” de chunches a regalar y un par de dólares para departir. Esta solidaridad espontanea, algunos la achacarán a la nostalgia o quizá algunos pensarán en la compensación natural que sobreviene ante la ausencia.
Como sea que fuese el volado, las mojarritas vienen a pasar un bonito tiempo rodeado de sus seres queridos y a alejarse de sus robóticas y monótonas existencias en el país del norte.
Así, pues, entre la algarabía por el recibimiento de los recuerditos que nos envían desde el norte, las procesiones, las alfombras y los platillos de la época -jocotes en miel y torrejas-, decidimos, con el patrocinio de mi pariente, ir a visitar una de las famosas playas de El Salvador, pese a la delincuencia galopante, a los bolos que se cuentan por montón detrás de un volante y a la escasez de pisto.
Les aclaré a mis familiares antes de salir de la casa de ustedes rumbo a la costa, que debería ir comprar el “cono” naranja para que no me fueran a imponer una mi esquela o que me fueran a querer morder en carretera. Vos sabés que los “cuilios” en esta época se ponen más avispados y con más sed, no debes de perder de vista que andan “encanchimbados” por el acuartelamiento.
Afortunadamente, en los cuatro retenes que logré sortear -pegándomele al vehículo de adelante lo más que pude y llevando siempre los vidrios abiertos– observé que a nigún vehículo le requerían el bendito cono naranja. En fin, así es la cosa en esta vida y en estas tierras cuscatlecas, las leyes siempre se hacen para que las cumplan los de a pie o los “rompidos”.
Al llegar a la costa, lo que me agradó -y a mi mojarrita también- fueron unas señoritas que estaban encaramadas en una “pipa”, empapando de agua a todo vehículo que pasaba, estas señoritas de camisetas mojadas, habían logrado que se formara una cola de por lo menos cuatro kilómetros. Y es que al hombre guanaco siempre le ha encantado el colirio, y más aún cuando este es de choto.
Luego de quedar atrapados por un breve espacio entre camisetas mojadas, agua y deseos de cipote, fui despertado de mi letargo por un codazo certero a la ,propinado por mi media naranja, la cual me dijo: “Se te está cayendo la baba, mejor avanzáaa!!!”.
Rápidamente metí la primera y nos fuimos al mismo changarro de siempre, con salida al mar y unos precios más o menos solidarios, aunque hubo necesidad del regateo inicial, ya que la dura situación económica lleva corte parejo entre los asalariados pobretarios, a lo largo y ancho de esta hacienda, y la majada siempre que puede quiere hacer su agosto en el lomo de los clientes.
En esas vueltas del regateo estaba, cuando pasa un panelito color naranja con un “musicón” a todo dar. Me pregunté "qué andarán regalando estos", y puse mi atención en la posible oferta. Mi decepción fue instantánea, ya que al parar la oreja, andaban regalando sueños, esperanza e ilusiones los mentados tránsfugas de GANA. La señora del changarro observó mi malestar y, de forma consoladora, me dijo: “Así han andado TODA la semana”.
"Si esto va a estar así, prefiero ir a buscar otro lugar de más calma y tranquilidad", le dije a la señora del changarro. Ella atajó mi malestar y me dijo: “Son varios carritos, en toda la costa andan, así que la opción es que le eche un par de coras a la rockola para no escucharlos”. No fue broma, en menos de dos horas, por lo menos, pasaron en ocho ocasiones cerca de donde nos habíamos quedado.
Ya conforme con el asunto, nos dispusimos a bañarnos y a hacernos los mareados con la situación. El agua estaba formidable y con un par de “chevas” entre pecho y espalda, la cosa pintaba para bien.
Teníamos unas dos horas de estar en el changarro, cuando de presto, la gente comienza a abandonar el lugar muy disimuladamente. Debo de confesar que me pareció extraño, pero, en fin, era casi la hora de almuerzo y la gente siempre va buscando lo económico y ahorrar al máximo.
Uno de los cipotes que nos acompañaba en el paseo, me estaba invitando a ver las piruetas –vueltas de gato– que él hacía en la piscina. Me voy acercando para observarlo y pedirle que tenga cuidado, cuando logró ver que uno de los visitantes del changarro, y que también disfrutaba de la piscina, andaba con enormes tatuajes de la mara dieciocho.
Entendí la razón por la cual al menos dos familias habían salido huyendo del lugar de una forma muy apresurada, pero a la vez disimulada. De forma también calmada, un par de señas y un reembolso que no llegó, me instaron a regresarme para la casa de ustedes, a buscar opciones de más calma y tranquilidad.
La reflexión es que, como pueblo, estamos jodidos. Si no es un marero de la dieciocho, es uno de la salvatrucha o uno de la nueva clica de GANA. Estas tres pandillas tienen en común: la extorsión contra el pueblo, de una u otra forma, y marcar territorio con grafiti o pintura naranja. Además, comienzan siendo pocos, pero por intereses extraños y oscuros, terminan expandiendose y jodiendo al pueblo como un cáncer.
Kvernicola
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La joda del finde ( II ): Quién quiere ser millonario?
Aunque parezca una broma, debo asegurarte, compatriota, que no fue Willie Maldonado el que comenzó con el programa de "Quién quiere ser millonario?", acá en el país. Si vos estás pensando que él fue el primero en incursionar en ese tipo de programas, estás muy equivocado!
Vos lo sabés. Pero, si no, yo te lo comento. Antes de lanzar al aire un programa de este tipo, se hace un programa piloto con un "focus group" representativo, preferentemente con una buena muestra de la audiencia a la cual se planifica que irá el programa en cuestión. Lo mismo pasó con el piloto de este programa, acá en el país. Seguramente te estarás preguntando: Y a este indio qué le pasa? De qué estará hablando?
Para que me vayás entendiendo este comentario, te digo que en mayo de 2008 se juntaron un par de familias pudientes de este país, ellos eran y son parte de un grupo de gran poder económico, las cuales en el último quinquenio se vieron desfavorecidas en sus negocios, debido a luchas empresariales y, aunque vos no lo creás, debido tambien a luchas étnicas.
Este grupo que financió el mentado programa piloto de "Quién quiere ser milenario?", está compuesto por aquellos empresarios que no se acuestan sin cenar y, mucho menos, sin persignarse.
Antes de que les fueran a comer el mandado y para no cargar con el coste total, definieron que todo aquel empresario o sector pudiente que quisiera asistir como parte del "focus group", debería de dar una cuantiosa aportación económica. Les prometieron que el sólo hecho de participar les aseguraría un alto "cuello" gubernamental.
La idea principal era la de encontrar un candidato que se quisiera hacer millonario rápidamente, que fuera fácil de persuadir, muy consumista, con altas aspiraciones insatisfechas, vanidoso, arrogante, arribista, de potabilidad comprobada ante la población y que, sobre todo, hiciera millonarios a los financiadores del programa piloto, mediante las herramientas estatales.
Con todo, el escenario montado y el libreto más que claro, los dueños del show hicieron un par de invitaciones y mediciones previas; luego de los escrutinios iníciales, seleccionaron al candidato del programa piloto. Resultó ser un periodista de un programa de opinión matinal de aquella época.
Lógicamente, no le hicieron todo ese chorro de preguntas que avienta Willie Maldonado. Qué va! Ellos saben que con un par de atinadas preguntas, diagramarían a qué se enfrentaban, tanto ellos como el candidato en cuestión, y qué tan alta era la ambición como para sobrepasar cualquier resquicio de convicción.
Para que veás cómo estamos nosotros de informados, nos pasaron un par de preguntas con sus respectivas respuestas.
Sr. periodista: cuál cree usted que es el sector del país que más se beneficiaría con su gestión gubernamental?
A. El pueblo salvadoreño.
B. Sus amigos.
C. Sus financiadores.
D. Respuestas B y C.
El periodista respondió: "D". Respuesta definitiva!
El anfitrión le pregunta de nueva cuenta: Sr. periodista, cómo le hará para incrementar la recaudación fiscal?
A. Aumentaré el IVA a 20%.
B. Creará un pacto fiscal que sea pagado por los que más ganan.
C. Cobraré los impuestos como se debe a las empresas.
D. Luchará en contra de la elución y el contrabando.
El periodista, ante la duda, le responde al anfitrión: "puedo pedir la opinión del público?" Y el anfitrión insta al público a votar vía las computadoras del set.
El resultado del público fue la opción "A". El periodista asiente y dice: "Opción A, respuesta definitiva".
Finalmente, el anfitrión volvió a preguntar: Sr. periodista, perseguirá usted a los corruptos de las gestiones de ARENA del pasado?
El periodista solicitó al anfitrión: puedo hacer una llamada?
A quién llamará, sr. periodista? -cuestiona el anfitrión-.
El periodista respondio al anfitrión: "pues...le hablaré a mi mentor, el bachiller Saca".
Hubo un silencio sepulcral y, luego, en medio del vitoreo y fanfarrias, al unísono se escuchó decir al público en general: Ya tenemos al nuevo millonario!



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