sábado, 13 de febrero de 2010

Viceministro explica Plan Nacional de Alfabetización



Eduardo Badía Serra, Viceministro de Educación, explica Ley Transitoria y Plan Nacional de Alfabetización. Foto Diario Co Latino/Rosa Campos


Yaneth Estrada
Redacción Diario Co Latino

Después de solicitar una prórroga de un mes a la Comisión de Cultura y Educación de la Asamblea Legislativa, para analizar la Ley Transitoria de Alfabetización y el Plan Nacional de Alfabetización, el Viceministro de Educación, Eduardo Badía Serra, aclara el por qué de la espera.

La Ley Transitoria de Alfabetización es una propuesta presentada por varias Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y apoyada por el grupo parlamentario del FMLN en la legislatura pasada.

Mientras que el Plan Nacional de Alfabetización, aún en construcción, es una proyección del Ministerio de Educación (MINED) que ayudaría a erradicar el analfabetismo en el país en los próximo 5 años.

- ¿Por qué se presentó ante la Comisión de Cultura y Educación de la Asamblea Legislativa?
Los diputados nos enviaron una nota, en la cual nos pedían opinión sobre un borrador de decreto de proyecto para una Ley Transitoria de Alfabetización. Recibimos esta nota con fecha 2 de febrero, la recibimos el 3, y ellos nos citaron para conocer nuestra opinión sobre este borrador.

Les hemos expresado que como estamos terminando el documento, el Plan Nacional de Alfabetización nuestro, les pedimos un plazo para poder emitir una opinión que fuera consecuente y congruente con los contenidos de este plan.

- ¿Cuáles son las grandes líneas de este Plan?
Las grandes líneas del Plan Nacional de Alfabetización son: Primero, reducir el analfabetismo. El país está en una situación que yo pudiera decir grosera. En el siglo 21, finalizando la primera década, en cuanto a cifra de analfabetismo 17%; uno por cada 5 salvadoreños no sabe leer y escribir, eso con la dinámica de desarrollo del mundo, es una cifra que debe asustar.
Por otro lado, tenemos un 50%, dándole una cifra muy redonda, muy global de analfabetismo funcional, es decir, que de las cuatro o cinco partes de la población que sabe leer y escribir, la mitad no entiende lo que lee y escribe. Y mucho menos, la mitad puede expresar lo que escribe y lo que lee. Y tenemos arriba de un 90% de analfabetismo tecnológico, es decir, que no saben utilizar tecnologías informáticas y de comunicación (computadora, internet, etc.)
Los objetivos del Plan son combatir estas tres situaciones, además, desarrollar actividades que eviten que los resultados que se obtengan del Plan, sufran procesos de regresión, es decir, no queremos alfabetizar una persona para que una vez alfabetizada, a la vuelta de 5 ó 6 meses sea de nuevo analfabeta.
Esto ha sido una característica y están ahí los datos de los procesos anteriores que presentan un alto nivel de regresión de analfabetismo. Estos son algunos de los grandes objetivos del Plan. Hay muchísimas acciones, actividades, estrategias, y recursos que están contenidas en él.

- ¿Cuáles son las metas?
Le doy cifras provisionales porque no hemos terminado el documento; pero no creo realmente que varíen. Estamos utilizando cifras oficiales de UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), a través de CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), porque hay variación en las cifras de analfabetismo que se manejan en el país. Partimos de esos documentos oficiales de la Organización Iberoamericana para la Educación (OIE), y partimos de un 17.3%, algunos dicen 17.9% de alfabetización para la población mayor de 15 años.
La meta para 2010 es reducir este 17.3 ó 17.9 % a 10%. Esta es la fase más fácil, si se puede decir así. Para 2014, ese 10%, se pretende reducir a un 4% para que en 2021, logremos establecer 0% de analfabetismo en el país.
Por otra parte, estamos tratando de modificar el concepto de combatir el analfabetismo clásico (enseñar a leer y escribir). Hay que incorporar a la persona alfabetizada, de alguna manera, al sistema educativo, y hacer que esta persona, siga incorporándose al sistema educativo.
Esto porque la experiencia y los datos indican que cuando sólo se alfabetiza, si la persona no le da continuidad a su formación, hay un alto índice de regresión.
Entonces, lo más difícil no es enseñar a leer y a escribir, sino, lo más difícil es, que luego de haber enseñado a leer y a escribir, mantener a la persona en el sistema educativo nacional, para evitar que se de la regresión, y además, para terminar de formarla. Ahí es donde entran otros programas como EDÚCAME, cuyo objetivo es incorporar a las personas que por alguna razón se separaron del sistema de educación y ahora han vuelto a él.

- ¿Podría decir qué está pendiente con el Plan Nacional de Alfabetización?
Queda muy poco por hacer en el Plan Nacional de Alfabetización. Nosotros recibimos el documento inicial del grupo consultor que lo elaboró y a partir de ese documento inicial, comenzamos una evaluación y calificación del mismo.
Hay muchos aspectos que tuvieron que introducirse, como por ejemplo, cómo iba a abordarse el Plan dentro del programa existente, como lo es EDÚCAME.
Todo este entramado nos exigió una revisión del documento y es la revisión que estamos terminando del documento, y creemos que en unos 15 días, el proyecto estará ya terminado y listo para presentarse.
Le hemos pedido por eso, a la Comisión, que nos de un plazo de un mes para poder entregarle nuestra opinión sobre este proyecto de Ley que ellos nos han remitido, porque no quisimos opinar sobre un proyecto de Ley sin antes tener terminado el Plan Nacional de Alfabetización. Queremos que la opinión que nosotros demos sobre este borrador de proyecto de Ley, vaya en consecuencia y en armonía con el Plan que estamos ahora terminando.

- ¿La Ley Transitoria de Alfabetización, en qué complementaría al Plan Nacional?
No le podría responder, porque es una Ley que no hemos propuesto como MINED, más bien es un proyecto que ha sido recibido aquí en la Asamblea Legislativa, y de ese proyecto se nos ha pedido una opinión; pero independientemente de la Ley.
Sin embargo, la alfabetización es una obligación constitucional que con Ley Transitoria o sin Ley, nosotros vamos a ejecutarlo. La ley es un elemento adicional que hemos conocido y sobre el cual se nos ha pedido dar una opinión, y que con mucho gusto vamos a darla en el momento oportuno, pero el Plan Nacional de Alfabetización en su ejecución, es independiente.

- ¿Aunque si el MINED no estuviera de acuerdo con la Ley Transitoria, propondrían otra normativa?
No necesariamente, en su momento habrá que ver si es conveniente o no. Para nosotros es suficiente el precepto constitucional para actuar. Este, no sólo nos da pie, sino, nos obliga a actuar. En presencia o no de una Ley Transitoria, tendremos que desarrollar un Plan Nacional de Alfabetización.

- ¿Y ya se tienen los recursos para implementar el Plan Nacional de Alfabetización?
Yo diría que ya casi.

- ¿Y esto es con recursos propios, cooperación y préstamos?
Con recursos propios, cooperación y préstamos. Es un Plan que en el quinquenio va a costar, cerca de 80 millones. Este año estimamos que debemos invertir un poco más de 8 millones, y a lo largo de los 5 años, un poco más de los 80 millones. De estos, parte va a ser financiado con el presupuesto propio, parte de donación y parte de otro tipo de financiamiento.

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