
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
“¡Vaya la papa!, ¡los plátanos!, ¡el aguacate!”, vocifera un hombre a través del alto parlante, mientras conduce un pick up viejo, que pasa por la Avenida Asturias y calle Camagüey, en la colonia Miramonte. El conductor que ofrece su mercadería pasa inadvertido.
La mayoría de gente, que vive en los alrededores de la colonia Miramonte, trabaja y sale muy temprano. Otros prefieren permanecer en la casa “por la inseguridad”, explica un vigilante de la zona, cuando se le consulta respecto a la relativa tranquilidad que a simple vista se observa.
Según relata, todos los días es el mismo panorama en la colonia y las zonas aledañas y eso se ha vuelto, talvez, un atractivo para los delincuentes.
De acuerdo con la información de la Policía Nacional Civil (PNC), en los últimos seis meses, se han registrado robos, atentados y homicidios en dicha zona.
El viernes 5 de febrero, justo en la intersección de la Avenida Bernal y Calle Los Sisimiles, de la Colonia Miramonte, un diplomático de la Embajada de México, fue lesionado.
Un desconocido se acercó al vehículo, mientras estaba en el alto y lo atacó. Aún se indaga el suceso.
También, hace dos semanas, cinco hombres trataron de dejar abandonado el cuerpo sin vida de un hombre, en la misma avenida. La víctima fue identificada como Mario Alexander Espinoza, de 43 años, quien se desempeñaba como taxista.
La información de la PNC revela, además, que en el mes de septiembre de 2009, en las cercanías del Hospital Militar y la Colonia San Luis, un carro fue abandonado con cuatro cadáveres en el interior, tres mujeres y un hombre. Las primeras hipótesis relacionaron el hecho con narcotráfico.
Uno de los vecinos de la zona, que prefirió el anonimato, dijo que tiene 20 años de residir en la zona y antes no se habían registrado tantos hechos violentos.
“Nosotros, desde hace algunos años, hemos decidido recurrir a la seguridad privada, pagamos entre toda la comunidad. Por medio de ellos tenemos un poco de seguridad”, dice el hombre.
La zona, que comprende la Colonia Miramonte, la intersección de la Avenida Bernal y el Boulevard Universitario, hasta el nuevo Hospital Militar, así como la Colonia San Luis, es vigilada por un puesto policial, en Sierra Nevada.
El residente aseguró que es “raro” que se vea a la PNC patrullando la zona.
Otro de los consultados por este vespertino, revela que las intersecciones de la zona se han vuelto peligrosas. “Muchos dicen que son vendedores… y no. Sólo vigilan a la gente… a los carros”, explica.
Ante esta inseguridad, los vecinos pidieron más vigilancia de la PNC en el lugar. Además, que se incremente el número de agentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario