* Por: Sergio Peñate
En efecto amigos y amigas que leen estas líneas, son ya dieciocho años los que se cumplen desde que se firmo el Acuerdo de Paz, que le puso fin al conflicto armado que agobiaba a nuestro pueblo. Los fusiles callaron y de alguna manera nuestro pueblo se lleno de optimismo teniendo entonces esperanza en la construcción de un nuevo país, a eso le sumamos los ya cuatro años desde la partida física de Schafik Jorge Hándal quien sigue viviendo en la lucha del pueblo, que al fin de cuentas no es más que la acumulación de muchos y muchas que también han partido para seguir viviendo en nuestro pueblo que mantiene vigentes sus ideales y principios de vida; eso nos acumula un lapso de tiempo que no es más que una vereda del gran trayecto que llamamos historia y que día a día recorremos.
Todo esto se relacionado con los nuevos tiempos en los cuales se plantea el paso de una democracia representativa a una democracia participativa, una democracia real en la cual es la voluntad popular la que prima y no los intereses y antojos de unos pocos, pero para ello sin duda alguna debemos impulsar la consulta ciudadana que vendría a ser la herramienta idónea para reformar el miedo, ese factor que por tanto tiempo quienes han ostentado el poder le han inculcado a nuestra población a fin de generar aprehensiones en la gente de tal suerte que se terminan aceptando sin más los abusos o atropellos que se llevan a cabo en contra del verdadero soberano ósea el pueblo, solamente con organización real y efectiva así como una estrategia que nos permita hablar y comunicarnos con nuestros conciudadanos a fin de explicarles la realidad de las cosas lograremos reformar esos miedos que obstaculizan la construcción de una nueva patria, no debemos entonces como pueblo temernos a nosotros mismos.
Por lo tanto amigos y amigas sumando esos dieciocho años, más los cuatro de una data histórica relacionada con nuestra lucha y llevando adelante consultas populares que permitan reformar los miedos y obtendremos nuevos avances en la búsqueda de la construcción de una nueva nación, una patria de todos y todas, pero no debemos perder de vista que para que toda esta fórmula surta efecto es más que necesaria esa organización popular que viene a ser el logaritmo clave para poder escribir nueva historia.
*Miembro del Colectivo Juvenil de Comunicación Alternativa ¡Que Role!
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