
Farabunterra
Para los lectores revolucionarios del mundo.
Parece raro y corto; pero hemos llegado a otra navidad. Otra navidad con niños muertos de hambre, con centenares de niños que las únicas luces que ven, son las luces amenazantes de los carros en los bulevares de la muerte donde a diario caen atropellados por los automovilistas que no les quisieron pagar la limpiada de los parabrisas. Otra navidad para las niñas y niños que las únicas luces que ven son la de los trapos sucios humedecidos con gasolina haciendo de magos en las calles dolientes de la patria. Otra navidad para las niñas menores de quince años secuestradas en los prostíbulos citadinos cuyas luces de celebración son las luces alucinógenas de la coca importada por el protectorado arenarco. Otra navidad para los miles de campesinos quienes sangraron de sus manos callosas para producir la cosecha que al final fue arrebatada por los protectorados de acaparadores protegidos y promovidos por el gobierno, otra navidad para los miles de fanáticos religiosos esperando a un Dios que nunca llega, mientras los ,Becerros Demoníacos, levantan sus templos espejistas pagados por la CIA y la ignorancia del fanatismo anti-religioso, otra navidad para la Policía que se tiene que corromper para poder lograrle el sustento a la familia, mientras los psicópatas coroneles y generales junto a la corrupción estatal y empresarial terminan de escriturarse la nación, otra navidad para los académicos de pacotía entrando a las iglesias a confesar su ignorancia científica y a golpearse el pecho por los males de los cuales son partícipes directos, otra navidad para los profesionales de la salud que en sus ligerezas alucinógenas despacharon a un sin número de pacientes hacia una vida mejor, otra navidad luctuosa para los políticos pangolines, escrutadores eternos de las tetas del Erario Nacional ante su incapacidad de ganarse la vida honrosamente en actividades verdaderamente productivas, otra navidad para una patria ensangrentada ocupando los primeros lugares de la honra oscura por el alto grado de criminalidad endémica de la nación herida, otra navidad para miles de madres solteras y para miles de hijos del infortunio, otra navidad en espera de los Reyes Magos que hagan el milagro de sacarnos del atolladero social en que nos encontramos, otra navidad con un eco-sistema siendo decapitado a diario por los enemigos de la vida, otra navidad de oscuros búhos jurídicos vendiendo el derecho natural a la libertad y la justicia social a cambio de limosnas ocupacionales, otra navidad para tres millones de salvadoreños tiritantes no sólo del hielo norteño sino de la amenaza del desempleo, la deportación y los recibimientos ametrallados en pago del esfuerzo remesero, otra navidad para los expatriados dentro de la anti patria sojuzgada, otra navidad de Canasta Celestial con los precios elevados hasta el cielo, otra navidad de Cheque Gordos para los venenosos plumíferos falásticos por las barrabasadas cotidianas de su seudo periodismo menteril medievalista.
Las luces iluminan la colonia rica. En las barriadas y el campo, el hambre canta su Cantata de Miseria Permanente. Navidad para quienes, Reyes Magos para quienes, Noel o Santa Claus para quienes. Ah Natividad! Si Cristo volviera a nacer y naciera en esta patria lo asesinarían usando las peores formas de tortura, con la misma bestialidad con que siguen asesinando a nuestro pueblo.
Paul Fortis
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