
Dos de Julio…
Con Las Horas ContadasAquí desde este rincón ártico donde me encuentro puedo escuchar con claridad el doblar de las campanas de la blanca iglesia en el parque central de Suchitoto y me llega al recuerdo la poesía de Delfy: Me van a matar un día.

No Delfy, aún estamos vivos, le contesta la vos emancipada de Herbert Anaya y el canto desafiante, militante de Paco Cutumay diciéndole a la toponimia de pájaros y flores: aquí está tu cantor, junto a sus padres y a sus hermanas, aquí estamos presentes con nuestro pueblo irreverente listo al asalto final de las trincheras enemigas.

Desde aquí llegan los latidos de los corazones infantiles abatidos durante el Guazapa Diez. Así, el llanto aterrador de nuestro pueblo asesinado en Tenango y Guadalupe, en San francisco y las Tortugas, en El Roblar y Palo Grande, en el Bario y Copapayo; pero también así se oye la voz de ese pueblo valiente gritando: Suchitoto no ha hecho pactos con el diablo, ha hecho pacto con Dios, con el dios representado en la Encíclica de Juan XXIII, del Concilio de Medellín del 68 y de Aparecida del 2007, con ese dios que vierte de los labios de los predicadores de la iglesia histórica y de ese dios que condena a los becerros infernales vestidos de pastores limosneros.Hace dos años escribí para Mar, La Decapitación de la Alegría, ahora escribo: La Resurrección de la Armonía, porque nuestro pueblo en armonía colectiva marcha en esta Alborada de la Victoria hacia la instauración de las fuerzas del pueblo en los destinos de la nación.
Estamos claros, Suchitoto no es lugar de sanguijuelas, de sapos y de traidores, las campanas no doblan, repican sucesivamente anunciando Los Funerales Arenarcos. Ahora se llora de alegría, Los Pacos, las Juanitas, Los Herberts, las Marías, los Lucas, los Pedros, los Cayetanos, los Bernardos, los Rafaeles, los Tomases, los Roques, los Chicos, los Pablos, los Priscilianos, las Tomasitas, las Elenas, las Chanas y los Chanos, los Chusones, los Genaros, los Federicos, las
Toñitas, los Hugos, los hijos todos y las hijas del pueblo todas se levantan de sus tumbas para decirle a los sicarios: Aquí estamos en los brazos fuertes de nuestra juventud unidos siempre Porque Pueblo Unido, Jamás Será Vencido.
Toñitas, los Hugos, los hijos todos y las hijas del pueblo todas se levantan de sus tumbas para decirle a los sicarios: Aquí estamos en los brazos fuertes de nuestra juventud unidos siempre Porque Pueblo Unido, Jamás Será Vencido.Por Nuestros Muertos Juramos Vencer!
Alto A la Impunidad Y Al Crimen OrganizadoVoz Revolucionaria de Suchitoto, Guazapa, Cinquera, Azacualpa, Tejutepeque, Chalatenango, Voz Emancipada de la Patria.
pul fortis
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