Miércoles, 11 de Noviembre de 2009 / 11:07 h
«El Progreso» lo obstaculizan el lodo, la arena y el agua
| Habitantes de la Comunidad El Progreso, en San Bartolomé Perulapía, realizan labores de limpieza, luego que se derrumbó parte del paredón. Foto Diario Co Latino/Rosa Campos |
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Tres hombres hacen fila para sacar, cada uno, carretas con lodo y tierra. Desde muy temprano realizan la labor sin descansar, la idea es ubicar platos, camas, muebles que se pueden rescatar de bajo de los dos metros de lodo y tierra que cubrió sus casas en la comunidad “El Progreso”, al nororiente de San Bartolomé Perulupía, departamento de Cuscatlán.
La comunidad está rodeada por grandes paredones de tierra blanca, y dos quebradas: en una desembocan las aguas de San Martín y en la otra las aguas de la carretera de oro. La lluvia que azotó entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, provocó que ambas quebradas colapsaran y soterraran más de una veintena de casas. “Gracias a Dios no tenemos víctimas… todos logramos salir cuando escuchamos el ruido”, cuenta Olga Alvarado, mientras sus ojos empiezan a humedecerse.
Alvarado perdió todo. Fue poco lo que logró recuperar, la mayoría víveres de una pequeña tienda que funcionaba en su casa. Han transcurrido 48 horas desde la inundación y la ayuda humanitaria y de maquinaria aun no llega.
La falta de ayuda para los trabajos de limpieza ha obligado a la mayoría de los afectados a trabajar solos. José Eliseo García Meléndez, hace lo propio en su vivienda. De una de las riberas toma agua en un pequeño huacal para lavar un pedazo de parlante que recuperó.
“Mire, nos han dicho que somos rebeldes porque no nos vamos al albergue, pero no podemos dejar las cosas así y pues tenemos que sacar el lodo”, explica García Meléndez.
En lo poco que quedó de la comunidad unos niños juegan, algunos en el agua, otros con los juguetes rotos.
Un hombre que sale de otra casa grita y pide que traslademos al gobierno sus necesidades: “Queremos que nos ayuden, que nos saquen de aquí porque otra tormenta más no la soportamos”. El hombres se identificó luego como William Montana.
La falta de víctimas mortales a criterio de los habitantes, impide que su tragedia llegue a los saldos rojos del Sistema Nacional de Protección Civil.
Sin embargo, la alcaldesa del municipio Ana Gloria Melgar, indica que si existe ayuda de la dirección departamental, pero que es muy limitada. Aunque destaca la “colaboración altruista” de comerciantes y población de la zona. “Nos han traído ayuda la gente, las iglesias, y ahora (martes) llegará ayuda de FUSAL”.
Melgar dijo que si se le ha entregado ayuda a los que por decisión propia siguen en la comunidad. Incluso hoy tienen previsto enviar gente de la alcaldía para el proceso de remoción de los escombros.
Además, están buscando un terreno o zona verde para ubicarlos allí porque la zona está inhabilitada por el desastre. Aunque aceptó que no tienen ese terreno aun.
La alcaldesa realizó ayer un recorrido por el albergue instalado en el centro escolar “San Bartolomé Perulapía”, en compañía de uno de los alcaldes de Chalatenango, quién llevo víveres y granos básicos.

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