Al igual que hace 11 años, otro huracán –de nombre Ida- sembró de luto y desastre el territorio salvadoreño. Suman un centenar de muertos y más de 60 desaparecidos, en especial en la zona central y paracentral. En 1998 fue el meteoro Mitch el que asoló Centroamérica con miles de muertos y pérdidas millonarias.
Los departamentos de San Salvador, La Libertad, Cuscatlán, La Paz y San Vicente se han reportado como las zonas más castigadas dado la cantidad de lluvia que cayó entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. Esa región se encuentra en alerta naranja, mientras el resto del país se mantiene en alerta verde.
Como sucede generalmente en época de invierno, otra vez se reportan daños materiales por deslaves e inundaciones, al grado que hay muchas poblaciones que se encuentran incomunicadas. El ministerio de Obras Públicas ha trabajado para reabrir las comunicaciones viales, a la par que el gobierno central, gobiernos locales y entidades de servicio atienden a población evacuada.
Es momento que los salvadoreños nos unamos para ayudar a los desvalidos. Los centros de acopio de ayuda en alimentos, ropa y aperos están a espera de que la ciudadanía se vuelque en asistencia humanitaria. Las lluvias persisten con el agravamiento de la situación, para miles de compatriotas.
La temporada de huracanes aún está activa, ya que el ciclo termina el 30 de noviembre. La emergencia nacional demanda que cada uno de nosotros esté alerta, el presidente Mauricio Funes se reunió con su gabinete de gobierno con lo que el Estado puso en marcha el plan de asistencia. La solidaridad tiene que aflorar en nuestro país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario