
CHAVEZ: DE PETRAS A DIETERICH Y ALGUNOS ARTICULISTAS POST ELECTORALES.
En Venezuela cuando se celebran hechos históricos como las recientes elecciones, días después nos encontramos con centenares de analistas dando recetas sin diagnóstico y sin medicina, ello es como llorar a los muertos cuando en vida no se les sirvió para nada. De james Petras (que escribe en serio) a Dieterich que no escribe nada en serio; pero se cree un sabio, a un sin número de flemáticos que escriben y no saben lo que escriben y se consideraran profetas mesiánicos.
Cuando se llevó a cabo el referendo llovieron miles de opiniones, cuando el golpe de estado, lo mismo, pronunciando acusaciones, pronósticos callejeros de la muerte de la revolución; pero pocos fuimos los que apuntamos con anterioridad la importancia de ganar dicho referendo y sólo quien escribe señaló las ganancias de dicho referendo aun si se perdiera.
Como resultados de dicho referendo la revolución tuvo las posibilidades de ubicar a sus adversarios cuadra por cuadra, casa por casa y trabajar en esos puntos flacos durante presentes y futuras tareas revolucionarias.
Las recientes elecciones aun antes de que anunciaran los resultados, adelanté el triunfo rotundo de la revolución y puedo decir que no me equivoqué; sin embargo había previsto los casos en especial de Zulia, Miranda y Táchira, ya que desconocía las condiciones objetivas y subjetivas de Carabobo y la alcaldía de Caracas. Se perdieron esos estados? No compas, no se han perdido, se ha perdido nada más un período de gobernabilidad directa y nada más, lo cual nos da los parámetros y paradigmas a seguir para gobernarlos totalmente.
Una joven revolución de una nación que viene por más de tres siglos de explotación y haya alcanzado los adelantos que Venezuela ha alcanzado en diez años, no puede llamarse más que triunfal. Una democracia participativa de diez años que demuestra con hechos su desarrollo no puede llamarse más que triunfal y aquellos que así no lo conciben o aceptan no son más que ígnoros o parte de la horda de sabuesos cuidanderos y espías del imperialismo. Por otro lado, y aunque duela por cierto, en cualquier proceso social siempre nos encontraremos con el oportunismo y la traición, con el zancadillismo y el protagonismo estomacal de l@s Robolucionarios que viven para otear la oportunidad de ensartas sus garras hambrientas y sangrientas en las arcas nacionales y cuya falta de transparencia cala más en la revolución cuando l@s robolucionarios se convierten en sudo- dirigentes. Por causalidad y no casualidad la revolución tiene filtros que luego aparta a las rémoras que no los pueden pasar. Este tipo de infiltrados son en parte, responsables de no haber ganado en esos lugares ya que ni siquiera se preocuparon porque el pueblo más humilde tuviera los documentos apropiados para ir a votar, por un lado, ni los medios para llegar a las urnas; por el otro, la culpa de la dirigencia estriba el no haber visto con antelación dichos problemas. Hay que tomar en cuenta que la revolución tiene enemigos potentes y peligrosos a los cuales debe tratárseles con la tesis Macchiaveliana: La mejor forma de tratar al enemigo es destruyéndolo, si no; te destruirá a ti, lo cual no significa que los vamos a eliminar físicamente, sino que vamos a convertir en inoperativa su existencia. El PSUV debe de revisar cuales son las estructuras que fallaron en los estados donde los adversarios se sostuvieron y ganaron y deducir responsabilidades, un partido revolucionario no puede ni debe ser complaciente ni permisivo, sino; objetivo en su proceder revolucionario.
Siempre he predicado que toda revolución debe de focalizar en el individuo. La obras físicas aunque necesarias, no calan tanto en el desarrollo y permanencia de un proceso, si no va acompañada de la Alfabetización Ideológica que le permita al pueblo ver, observar, conocer y analizar la realidad objetiva tal como es y no como aparenta, hay que tomar en cuenta que la propaganda enemiga aunque sea aberrante es abundante y que el enemigo es como las gallinas que no han puesto el huevo y salen cacaraqueando.
Reconocer los altibajos del proceso revolucionario es de valientes que están más que conscientes de ello. Tratar de esconderlos y no corregirlos es estupidez, como lo es tratar de presentar una derrota masiva como un triunfo. La Revolución Bolivariana ha salido más que fortalecida de estas elecciones. Por un lado, se le cortaron las alas a la propaganda del intervencionismo sobre la falta de democracia en Venezuela, por el otro, se ha aumentado la cantidad de votantes y se demuestra la madurez ideológica del PSUV como de la democracia participativa venezolana. No hace más de diez años, cuando se le decía a Venezuela con quienes podía tener relaciones diplomáticas, a quien se le tenía que vender y a los precios que se tenía que vender , a esta hora; los satélites, submarinos y el pueblo venezolano cuida su propio destino, mientras la potente flota rusa surca los mares del Caribe.
Cuando alguien proclama que el ganar en elecciones libres el 77.5% del electorado no es un triunfo, entonces tenemos a pensar que no son más que imbéciles o pagados propagandistas de los enemigos del pueblo. Aun ante todo esto, la revolución tiene un largo camino que recorrer, lo bueno es que tenemos buenas botas.
PAUL FORTIS
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